Este es un archivo visual para quienes aman lo salvaje de la naturaleza, sus paisajes y el mar — sus fenómenos, su fuerza, sus momentos de calma, y todo lo que habita ahí.
Radiografía de una gran aventura
La fotografía siempre estuvo en mi entorno familiar —el cuarto oscuro de mi abuelo, los álbumes que armaba mi mamá— pero no fue hasta 2013 que la tomé de verdad, casi como una terapia de recuperación.
Ese año, recién terminada mi carrera de Ingeniería Civil, tuve una segunda cirugía mayor en la columna vertebral. Sabía que la recuperación sería larga y que el mar —mi gran pasión— quedaría lejos por un tiempo, así que decidí tomar la cámara para afrontar lo que venía, sin un camino definido.
Así nació un nuevo vínculo con el océano, esta vez desde el nado. Del surf derivé a la fotografía — sin proponérmelo, encontré una forma distinta de estar en el agua.
Quise vivir con la fotografía la misma experiencia que guardo del cuarto oscuro de mi abuelo y los álbumes de mi mamá. Tres años después, en 2016, empecé a imprimir y enmarcar mis propios cuadros en mi taller — lo que hoy es mi galería.
Esa relación que se fue formando junto con la cámara se volvió más fuerte aún y nunca más paré; fue demasiado lindo, algo así como la génesis de esta gran aventura.
El trabajo de Juan Pablo Reyes toma como protagonista esencial al elemento Agua, para ofrecer un espectáculo de registros de sus más diversas formas y expresiones, desde el privilegiado lugar de un espectador "en primera fila"
El agua es vida
El agua simboliza vida, está presente en el ciclo creativo de la naturaleza. Con el solo hecho de fotografiarla ya se le está dando una especie de tributo.
La molécula del agua es la verdadera extraterrestre y anciana de este planeta. Ha estado desde siempre y es uno de los cuatro elementos.
Somos todos parte de una gota de agua, suspendidos en el infinito gravitacional del universo.
No hay cansancio posible al mirar el mar: Su energía es inestimable y su actitud simplemente magnífica.
"Estar en la búsqueda del momento preciso es todo un reto para mi. Poder capturar la personalidad del agua en una fotografía es muy difícil, pero me causa mucha curiosidad, pasión y adrenalina"
El papel lo es todo
Cada pieza es hecha y firmada a mano por JP en su propia galería, bajo un proceso de montaje 100% reversible y libre de ácido — pensado para no invadir la obra y asegurar su conservación en el tiempo.
La impresión usa tintas pigmentadas sobre papel Fine Art, 310 gramos: estándar de museo, máxima estabilidad.
Los marcos se cortan y terminan a mano, dándole a cada fotografía el sostén y la elegancia que merece.
"Este viaje culmina en los muros de mis clientes, habitando esos espacios con nuevas sensaciones y una invitación a contemplar uno de los elementos más preciados del planeta."
Buenas luces y ¡bienvenido a bordo!